Un hombre musculoso, con pectorales abultados, cara aniñada, inmoral, sin escrupulos...
se pasó el dedo gordo por los labios como el anuncio de Martini, diciendo ''yo lo marqué de por vida, le he dejado una marca imborrable...''- se rió cruelmente mientas se tocaba el paquete abultado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario